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Modalidades de oración (P. Ignacio Larrañaga) 10-12

  10.      Oración de Acogida ·        Relájate. Haz silencio exterior e interior. Suelta los músculos. No escuches nada, no pienses nada, quédate en “blanco”. ·        Abre las puertas de tu corazón de par en par. Acoge en la fe a Jesús que llega y deja que su Espíritu entre e inunde todo tu ser. Siéntelo en los últimos rincones de tu alma mientras vas pronunciando unas frases propias para acoger al Señor. Después de pronunciar cada frase no digas nada; quédate quieto, deja que la frase resuene y te llene el alma. ·        En la fe, siente como Jesús alivia tus temores y miedos, elimina rencores…. ·        Salta a la vida. Vete de paseo con Jesús por donde tú sueles andar. Enfréntate a tus problemas y problemillas diarios acompañado de Jesús, revestido de su figura y piensa cómo actuaría Jesús ante diversas situaciones: ante ese profes...

Modalidades de oración (P. Ignacio Larrañaga) 7-9

  7.      Alabanza, acción de gracias y peticiones ·        Son dos caras de una misma moneda. Indistintamente se puede decir: “Alabado seas” y “Gracias te damos”. En el fondo, se agita un mismo sentimiento de admiración – generalmente con emoción- y esta admiración proviene, a su vez, de una contemplación. Al contemplar las actuaciones portentosas y salvadoras de nuestro Dios, al sentirnos emocionados y agradecidos, vienen ganas de gritarle: “Gracias te damos”, “Bendito y alabado seas”, “Dios mío, que grande eres”. ·        Las peticiones equivalen a lo que llamamos oración de intercesión, una oración sumamente recomendada por Jesús. Tiene como base, por un lado, la invalidez innata y general del ser humano en las innumerables necesidades de la vida de orden espiritual, psíquico, fisiológico, económico, relacional…. Y por otro lado, el poder y el amor infinitos de nuestro Dios. De ese contraste na...

Modalidades de oración (P. Ignacio Larrañaga) 4-6

  4.      Oración auditiva ·        Relájate, haz silencio interior y exterior. Suelta los músculos. No escuches nada no pienses nada. ·        Busca una palabra o una expresión que te diga mucho: “Jesús”, “Padre”, “Señor” “Jesús, en Ti confío” … y escríbela. ·        Comienza a pronunciarla con paz, concentrado, en voz suave. Al pronunciarla, trata de asumir vivencialmente lo que dice, como si fuera el Señor mismo. Déjate inundar por el Padre, por su Presencia. ·        Ve distanciando poco a poco la repetición, dando lugar cada vez más al silencio. Recuerda que la palabra es un puente. A medida que vamos siendo inundado por el Padre, ese puente se va derrumbando. ·        ¡ATENTO!: debes pronunciar siempre la misma expresión. Aprovecha el ritmo de la respiración.   5.      E...

Modalidades de oración (P. Ignacio Larrañaga) 1- 3

1.      Lectura rezada ·        Busca una oración escrita , por ejemplo, un salmo u otra oración cualquiera. ·        Toma posición exterior y actitud interior orante. Sosiégate e invoca al Espíritu Santo. ·        Comienza a leer muy despacio la oración. Al leerla trata de VIVENCIAR lo que lee, de ASUMIRLO, decirlo “con toda el alma”, haciendo tuyas las frases leídas. Lee muy despacio; “lo que leen mis ojos lo va viviendo mi corazón, son palabras que voy diciendo a mi Dios”. ·        Si te encuentras con una expresión que “te dice mucho”, para ahí mismo. Repítela muchas veces, uniéndote mediante ella al Señor, hasta agotar la riqueza de la frase, o hasta que su contenido inunde tu alma. Si no sucede esto, prosigue leyendo muy despacio, asumiendo el significado de lo que lees para de vez en cuando. Vuelve atrás para repetir las experiencias ...